Krakatoa

Decir que tengo la certeza de que

si meto la mano al fuego y

la saco de inmediato

puedo evitar incendiarme.


Es así como quisiera

poder decir que

leo sobre la mística de la muerte

y encuentro cómicas las promociones

de los servicios funerarios.


A los catorce años me preguntaron

si me daba miedo morir y dije que no

porque ya estaría muerta.

Los muertos no sienten miedo.


Si meto un dedo en una flama

y la saco suficientemente rápido

podré sentir el fuego sin incendiarme.


Perfeccioné mi técnica para no colorear

fuera de la raya rellenando los cuadritos 

de los boletos del melate

con los números que mi papá

me daba anotados en un papel.


Ciento cincuenta y dos millones de pesos

para hacer tu vida más fácil.

Si miro el fuego y no lo toco

podría jurar que no quema

y que se parece más al aire que a las brasas.


Wikipedia señala que Krakatoa 

ha hecho erupción en tres ocasiones:

417 d.C. 535 d.C y 1883.


La destrucción fue de una magnitud equivalente

a 7000 bombas Hiroshima.


Ciento setenta y cinco millones de pesos

equivalen a la explosión de otro volcán

cuyo nombre no importa

y que fundió los cerebros de los aldeanos

en milésimas de segundos.


La lava es magma que asciende hacia la superficie,

si quisiera meter mi mano derecha a la lava

y sacarla lo suficientemente rápido para no quemarme

no podría hacerlo.


Si quisiera ganar ciento setenta y dos millones de pesos

qué pensaría el fuego de mi.


Qué ruido emite una persona 

cuando gana ciento ochenta y nueve millones de pesos: 

               (¿Qué tanto se abre su boca para gritar, gemir, llorar de la
                emoción o
                sonríe solamente?)


“Se cree que el estruendo de la mayor de las erupciones

es el sonido más alto registrado en la historia”

A qué sonido humano sería más prudente comparar

el ruido que hace un volcán al hacer erupción:

un grito

un gemido

un llanto

todos los anteriores


Esta mañana vi la foto de una actriz de Hollywood 

sosteniendo la flama de un encendedor de plástico rojo

en la punta de su lengua.

Cuánto tiempo lo sostuvo ahí.


Quiero pensar que cuando me muera

no haré ningún ruido

mi desaparición no oscurecerá el cielo.

La historia no va a registrar el silencio de mi muerte.